Costa Rica Parte I “La fortuna y sus Volcanes”

la fortunaPaís repleto de emociones para los amantes de la naturaleza y todas aquellas personas que quieren desconectar del congestionado día a día de la gran ciudad.  Sus cataratas, playas infinitas con gran variedad de colores, bosques exuberantes y sus impresionantes volcanes, son algunos de los factores que forman la fabulosa “pequeña suiza” de las América.

 Dada la cercanía, he tenido la oportunidad de visitar esta pequeña joya natural en diversas ocasiones, sin embargo, son mucho los rincones escondidos que hay que visitar a lo largo y ancho del país. Para moveros por Costa Rica, lo mejor es alquilar un todo terreno 4×4, ya que la manera más fácil para recorrer el país es vía terrestre. Si estamos hablando de que queréis hacer un viaje aventurero y disfrutar la naturaleza y las bellezas del país al máximo, os recomiendo que alquiléis los coches de Nomad America (www.nomadamerica.com) que son una pasada, coche y tienda de acampar 2 en 1.

 Cuando llegas a su capital, San José, la amabilidad de las personas hace que siempre tengas una gran sonrisa. De ahí mi recomendación es salir ese mismo día para un pequeño pueblo lleno de encantos y sorpresas llamado “la fortuna”. Famosa por su principal y aun activo Volcán Arenal, también tiene majestuosas cataratas, cráteres con hermosos lagos y muchas actividades de aventura para realizar. La primera vez que fuimos elegimos el hotel Arenal Tabacón para pasar unos días de “relax” con la familia. En medio de una exuberante vegetación y con la vista del volcán al fondo disfrutamos de un cálido baño en sus aguas Termales.

 Por la mañana, relajados y renovados, subimos hasta el inactivo volcán Chato. La caminata hacia arriba la han cerrado recientemente para proteger el parque natural, pero os cuento que es precioso, toda la superficie de su cráter es un inmenso lago de agua dulce, formando un espejo natural del cielo y agua.

 Continuamos nuestro viaje por una frondosa selva que me llevó a descubrir mi primer viaje escondido dentro de Costa Rica, la catara de Río fortuna y su piscina natural. Cuando te adentras en el parque Nacional, comienzas a caminar por un sendero y bajas unas interminables escaleras, tened en cuanta que son más de cuatrocientos escalones, por lo que no es apto para todos. ¡Al llegar al final del recorrido encuentras ante ti la majestuosa catarata, preciosa, constante, delicada y ordenada! Ojalá nos os toque con muchos turistas, para que podáis disfrutar de un buen baño.

 Por la tarde fuimos a hacer “canopi” y rafting en uno de los ríos que se encontraba a más de 30 minutos¡ fue increíble! En el centro de la ciudad podéis encontrar varias empresas que se dedica a organizaros todos los viajes de aventuras que os apetezca realizar por la zona, no hace falta reservar con antelación.

 A la mañana siguiente fuimos a descubrir el parque de los puentes colgantes, y esta fue la experiencia que marcó nuestro viaje… Iniciamos el paseo con los dos niños pequeños y el cochecito de uno de ellos. Al principio era un sendero apto para caminar con tranquilidad, pero poco a poco la tierra se va plagando de raíces y puntiagudas rocas. ¡No vayas con carrito de bebé!, es imposible llevarlo por este sendero. Sin encontrarnos con ni una sola persona, seguimos caminando por el sendero y cruzando algunos puentes colgantes en medio de la selva. Llevábamos más de treinta minutos adentrándonos en la selva y nos sabíamos ni donde íbamos ni a donde íbamos a llegar, por lo que nos planteamos dar la vuelta y regresar a la entrada principal. Pero la curiosidad pudo con nosotros y nos empujó a seguir hacia delante. Tras contemplar la idea de volver, por sorpresa, apareció un pequeño mono cara blanca gritando y mostrándonos sus afilados dientes ¡Qué susto! Perseguidos por él, comenzamos a correr y a gritar en pánicos.  De inmediato, giré mi cabeza y vi como ese pequeñajo se había multiplicado ¡estábamos siendo perseguidos por toda una manada de caras blancas! El pánico que provocó en nosotros hizo que mi marido se cayera sobre una de las puntiagudas rocas cortándole la rodilla con gran profundidad. En ese momento paramos en seco, respiramos profundo y dejamos de gritar y los monos también dejaron de hacerlo y comenzaron a alejarse de nosotros con sus pequeñas crías. Fue el momento en el que entendimos que también nosotros éramos una amenaza para ellos, estaban igual de asustados y solo querían proteger a sus pequeños.

 Con mi experiencia, puedo aconsejaros que vayáis a realizar la caminata de los puentes, ya es increíble y único y te sumerges en el corazón de la selva tropical. Pero… si veis monos no corráis, porque el sendero es peligroso y podéis tener un accidente como el que nosotros tuvimos. ¡Al final todo quedo en un gran susto! Costa rica, mi amado país vecino, mágico e imponente… sigamos viviendo historias.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s